Hoy, en el estadio Moses Mabhida y arbitrado por el húngaro Viktor Kassai, se va a disputar algo más que unas semifinales entre España y Alemania.
España, es la primera vez en su historia que va a jugar unas semifinales de mundial. Alemania ya lo ha hecho en seis ocasiones. Por tradición ellos vencen. Pero ahora la cosa ha cambiado. La campeona de Europa, la cual derrotó en la final de 2008 a Alemania, es ahora una selección grande, con poso y experiencia, sabe competir y en los pequeños detalles ahora siempre gana. Estos detalles, eran los que nos hacían perder y nos mandaban para casa años atrás. Si a eso unimos que poseemos la mejor generación de la historia, tenemos ante nosotros la gran oportunidad para alzarse con un mundial. En cambio, Alemania, selección joven en la mayoría de sus integrantes, y en la que se habla también como una de las mejores generaciones, tienen un peso menor en aquello que se denomina el otro futbol.
Ya conocemos la filosofía y estilo de España, después de dos años en donde sorprendimos al mundo con el juego, prácticamente nada ha cambiado, son los mismos jugadores e incluso me arriesgaría a decir que mejorada con la entrada de hombres como Piqué, Busquets, Navas, Pedro o Llorente. Bien es cierto, que el ritmo de aquel 2008 lo hemos tenido muy poco en este campeonato, pero sabemos que está porque lo hemos visto en tramos de distintos partidos disputados hasta el momento. En cambio, Alemania si que ha variado de estilo a partir de aquella final. Ahora los germanos se han apropiado de nuestra idea de juego, aunque algo más vertical y directa. Jugadores como Khedira, Ozil, Muller, Schweinsteiger, etc., han dado un salto de calidad a la Alemania que ganaba por fuerza y aplastamiento. Son los que mejor fútbol han realizado por el momento, eliminaron a Inglaterra y Argentina con cuatro goles en cada partido, algo nada fácil por mal que estén los contrarios.
Como hemos comentado, esta Alemania ha apostado por el buen juego. Y para hoy tienen a un jugador clave que no va a estar por sanción, como es Muller. Defiende y ataca, es uno de los goleadores del equipo, conduce y finaliza con una velocidad solo de los grandes elegidos y es una baja importantísima para ellos. Su puesto en la banda derecha puede ser ocupado por Trochowski, Kroos o Cacau. En ninguno de los casos suplirá como él lo hubiese hecho.
Por otro lado, en España tenemos a un Casillas que parece haber aparecido para quedarse. El penalti parado a Paraguay, puede haberle dado la confianza que hasta el momento le faltaba. El otro cuestionado es Torres. Sale de una lesión importante y se le nota falta de ritmo. Parece que está de pretemporada, algo lógico por otro lado cuando saltas directamente del quirófano al campo. Sin embargo, a pesar de no estar al 100%, Del Bosque confía en que aparezca. Le abre espacios a villa, trabaja a los centrales y hoy ante un equipo que no se cerrará ante España por primera vez durante el mundial, puede ser su gran oportunidad. El factor psicológico importa, y este juega a nuestro favor. Ya derrotó con un gol suyo a los alemanes en categorías inferiores y hace dos años en la final de la Eurocopa. Allí a pesar de que se alegran que no esté fino, lo temen. Si falla, tenemos plan B. Hasta ahora siempre a funcionado y Del Bosque siempre a estado acertado en sus cambios. Y es que la calidad de plantilla de los 23 jugadores hombre por hombre frente a la germana, es superior en todas las líneas.
La Roja debe aprovechar los puntos débiles de Alemania, como son la portería y la línea defensiva. Con una pareja de centrales lenta, que por arriba va bien pero por abajo sufre, con un lateral derecho que es central y con un carrilero como Lahm que aporta mucho en ataque pero que deja espacios a sus espaldas. El portero, flojo, hasta ahora no a realizado grandes actuaciones, falla a menudo por arriba, pero hasta ahora no le ha necesitado Alemania. Para evitar las contras germanas, España debe finalizar todas sus jugadas y estar atentos para hacer la falta táctica, líneas juntas y presión para dificultar su salida.
Espero un partido igualado, en el que finalmente la posesión del balón sea para España durante muchos tramos del encuentro. En este escenario, veo a una España mejor y con ventaja para pasar a la gran final. Tenemos talento y ya sabemos competir, por ello apuesto por la clasificación de La Roja.